Hay ciudades que sorprenden por su historia, otras por su arquitectura y algunas por su gastronomía. Querétaro tiene las tres cosas. A poco más de dos horas de Ciudad de México, esta ciudad combina plazas coloniales, monumentos históricos y una escena culinaria cada vez más reconocida.
Gracias a su cercanía con la capital, Querétaro es uno de los mejores destinos para una escapada de tres días. El viaje es cómodo y directo, especialmente si decides hacerlo en autobús con Primera Plus, una opción práctica para evitar el tráfico de salida de la ciudad y disfrutar del trayecto con tranquilidad.
En este itinerario descubrirás qué ver en Querétaro en tres días, incluyendo los lugares históricos más importantes, barrios con encanto, experiencias gastronómicas y excursiones cercanas que completan el viaje.

El trayecto: de Ciudad de México a Querétaro en autobús
La distancia entre Ciudad de México y la ciudad de Querétaro es de aproximadamente 220 kilómetros, lo que convierte esta ruta en uno de los viajes más rápidos y cómodos desde la capital.
El trayecto suele durar alrededor de 3 horas, dependiendo del horario de salida y del tráfico en la autopista México–Querétaro.
Viajar en autobús con Primera Plus permite disfrutar del recorrido con mayor comodidad. Los autobuses cuentan con asientos reclinables y espacio suficiente para relajarse durante el trayecto, algo especialmente útil si se sale temprano por la mañana.
Muchos viajeros optan por salir alrededor de las 8:00 o 9:00 de la mañana, lo que permite llegar a Querétaro antes del mediodía y comenzar a explorar la ciudad ese mismo día.
Día 1: primeras impresiones del centro histórico
El Centro Histórico de Querétaro es uno de los mejor conservados de México. Sus calles empedradas, plazas tranquilas y edificios coloniales hacen que recorrerlo sea una experiencia muy agradable.
Plaza de Armas y la Casa de la Corregidora
Una de las primeras paradas recomendadas es la Plaza de Armas, considerada el corazón político e histórico de la ciudad.
Aquí se encuentra la Casa de la Corregidora, un edificio clave en la historia de México. Fue en este lugar donde se gestaron reuniones que dieron origen al movimiento de independencia en 1810.
La plaza también está rodeada de restaurantes y terrazas donde puedes detenerte a tomar un café mientras observas el ritmo cotidiano de la ciudad.
Pasear por las calles coloniales
Una de las mejores formas de conocer Querétaro es simplemente caminar sin prisa por el centro histórico. Durante el paseo descubrirás:
- casonas coloniales con patios interiores
- pequeñas galerías de arte
- tiendas de artesanía
- cafés escondidos en antiguas casas restauradas
Calles como 5 de Mayo, Madero o Independencia concentran gran parte de la actividad cultural y comercial.
Cena en el centro histórico
Para terminar el primer día, lo ideal es cenar en alguno de los restaurantes del centro histórico. Muchos de ellos están ubicados en edificios coloniales restaurados que combinan la arquitectura tradicional con propuestas gastronómicas contemporáneas.
Es un buen momento para probar algunos sabores regionales y comenzar a descubrir la riqueza culinaria del Bajío.
Día 2: monumentos, miradores y gastronomía queretana
El segundo día del viaje puede dedicarse a explorar algunos de los lugares más emblemáticos de Querétaro.
El Acueducto de Querétaro
Uno de los símbolos más reconocidos de la ciudad es el Acueducto de Querétaro, una impresionante obra hidráulica del siglo XVIII.
La estructura cuenta con 74 arcos de cantera rosa que se extienden a lo largo de más de un kilómetro. Construido durante el periodo colonial, el acueducto se convirtió con el tiempo en uno de los monumentos más fotografiados de la ciudad.
Recorrer sus alrededores es una de las experiencias imprescindibles durante la visita.
Templo de Santa Rosa de Viterbo
Otro de los edificios más impresionantes de Querétaro es el Templo de Santa Rosa de Viterbo, considerado una joya del barroco mexicano.
Su arquitectura combina elementos religiosos con detalles decorativos únicos, lo que lo convierte en uno de los templos más interesantes del país desde el punto de vista artístico.
Sabores del Bajío: qué comer en Querétaro
La gastronomía queretana forma parte de la tradición culinaria del Bajío y mezcla ingredientes locales con recetas heredadas de la época colonial.
Entre los platillos que vale la pena probar destacan:
Enchiladas queretanas
Se preparan con tortillas rellenas de pollo o queso, bañadas en salsa roja y acompañadas de papas y zanahorias.
Gorditas de maíz quebrado
Uno de los antojitos más populares de la región. Se rellenan con guisos tradicionales como chicharrón, nopales o frijoles.
Dulces tradicionales
Las obleas, las natillas y los dulces de leche forman parte de la tradición repostera de Querétaro.
Día 3: excursiones cerca de Querétaro
Si dispones de un tercer día, puedes aprovechar para explorar algunos destinos cercanos que complementan perfectamente el viaje.
Peña de Bernal
Aproximadamente una hora de Querétaro se encuentra Peña de Bernal, uno de los monolitos más grandes del mundo.
Este pequeño pueblo mágico es famoso por su enorme formación rocosa, visible desde prácticamente cualquier punto del lugar. Subir parte del sendero hacia la peña ofrece vistas espectaculares del paisaje semidesértico.
El pueblo también es conocido por sus tiendas de artesanía y sus dulces tradicionales elaborados con leche de cabra.
Ruta del vino y el queso
La región de Querétaro se ha convertido en uno de los destinos más interesantes de México para el enoturismo.
Muy cerca de la ciudad existen diversas bodegas y queserías que ofrecen experiencias como:
- Recorridos por viñedos
- Degustaciones de vino
- Catas de quesos artesanales
- Maridajes gastronómicos
Esta ruta se ha vuelto cada vez más popular entre viajeros que buscan experiencias culinarias distintas.
Regreso a Ciudad de México: una escapada que combina historia y gastronomía
Después de tres días explorando Querétaro, regresar a Ciudad de México es sencillo y cómodo.
Muchos viajeros eligen tomar un autobús por la tarde con Primera Plus, lo que permite aprovechar la mañana para dar un último paseo por el centro histórico o visitar alguna cafetería antes de emprender el regreso.
La combinación de historia colonial, arquitectura impresionante y experiencias gastronómicas hace que Querétaro sea uno de los destinos más completos para una escapada desde la capital.
Y gracias a la facilidad de viajar en autobús desde CDMX, es un viaje perfecto para descubrir otra cara del Bajío sin alejarse demasiado de la ciudad.
